Cementerio de Felanitx
El cementerio de Felanitx es un lugar destacado en la población por su valor histórico y cultural, ya que alberga panteones y sepulturas de personajes ilustres de la localidad como Miguel Bauça Roselló, así como elementos arquitectónicos y artísticos de interés por ejemplo panteones familiares como el de la familia Bauça o la fachada de estilo modernista del 1930, obra el arquitecto Franscesc Roca i Simó.
Su historia se remonta al siglo XIX cuando los entierros se realizaban en la iglesia parroquial y en el convento de Sant Agustí (San Agustín). Sin embargo, debido a la prohibición de enterrar dentro de las poblaciones, se construyó un nuevo cementerio detrás de los molinos de la sierra, el cual resultó inadecuado por el entorno natural en el que se enmarcaba. En ese momento se construyó otro cementerio en la cruz escolada utilizado hasta mediados de 1814, cuando se volvió a enterrar en las iglesias.
En 1820, se restableció la Constitución española y se retomó la construcción del cementerio, el cual ha sido objeto de diversas mejoras y ampliaciones, reformando los jardines de alrededor, eliminando barreras arquitectónicas y construyendo en sus alrededores el tanatorio municipal.